El Día de la Niñez es sin duda una de las fechas más esperadas del año en la Ciudad de las Niñas. Este año preparamos un festival lleno de magia, colores, juegos mecánicos y sorpresas inolvidables para nuestras 35 pequeñas y jóvenes albergadas.
Gracias a la suma solidaria de comerciantes de Apatzingán y voluntarios universitarios, el patio principal de la casa hogar se convirtió desde temprano en un parque de diversiones con inflables, puestos de juegos de feria y estaciones de pinta-caritas.
Risas, magia y talleres recreativos
La jornada dio inicio con la llegada de payasos y un espectáculo de magia que cautivó a grandes y chicas. Las niñas participaron en dinámicas de destreza, carreras de sacos y concursos de baile donde todas recibieron medallas y premios simbólicos.
Uno de los momentos más entrañables fue el taller de pintura al aire libre, donde cada niña plasmó en un lienzo de tela sus sueños más grandes: doctoras, maestras, veterinarias y astronautas llenaron de color sus creaciones que ahora decoran la biblioteca del hogar.
El tradicional quiebre de piñatas y banquete
Para la hora de la comida, las voluntarias y hermanas consintieron a las pequeñas con sus platillos preferidos: hamburguesas caseras, aguas frescas de frutas naturales y una mesa de postres con cupcakes y gelatinas decoradas.
La fiesta culminó con el quiebre de tres enormes piñatas artesanales donadas por artesanos michoacanos y la entrega de regalos personalizados: cada niña recibió exactamente el juguete o libro que había pedido en su carta de deseos.
Agradecemos profundamente a todas las personas que donaron juguetes, confitería y su valioso tiempo para hacer de este día una memoria imborrable en el corazón de nuestras niñas.